"El director humaniza a los jóvenes rusos, machacados por la historia de la Madre Rusia, cuyos hijos de la chingada más notables han dirigido el país"
Hollywood estaba en deuda con John Wayne desde que filmó “La diligencia” en 1939. Después de una filmografía mítica, a la orden de John Ford y otros grandes directores, no había recibido ningún Oscar. Ya viejo, enfermo de cáncer, con una barriga cuyo abultamiento disimuló ciñéndose una faja, filmó “Valor de Ley”, el último gran clásico del wéstern (1969), dirigido por Henry Hathaway. Sus palabras de agradecimiento fueron: “Si llego a saber que por ponerme un parche en un ojo me darían un Oscar, lo hubiese hecho........
