Menores en Navarra: Yo no soy racista, pero tampoco un pagafantas
Hay frases que nacen en la calle y que la política debería escuchar antes de despreciarlas. “Yo no soy racista, pero tampoco un pagafantas”. Puede que no sea una frase académica. Puede que no guste en los despachos del Gobierno de Navarra. Puede incluso que provoque algún gesto de superioridad entre quienes creen que determinadas preocupaciones ciudadanas solo pueden venir de la extrema derecha. Pero esa frase existe. Y existe porque hay gente que está harta de que cada vez que pregunta por inmigración, fronteras, seguridad o gasto público alguien saque el comodín del racismo para cerrar la conversación. Se acabó.
Los navarros tienen derecho a preguntar. Y María Chivite tiene la obligación de responder. Lo sucedido en Ceuta no es una simple anécdota migratoria. Es una crisis fronteriza que afecta directamente a España y que vuelve a demostrar que nuestras fronteras pueden convertirse en escenario de conflictos diplomáticos y políticos.
Y mientras España intenta gestionar las consecuencias, algunos gobiernos autonómicos parecen competir por demostrar quién puede ser más solidario con dinero ajeno. Ahí está Navarra. El Gobierno de María Chivite ha mostrado su disposición a colaborar en la acogida de menores extranjeros no acompañados procedentes........
