"España ganó el Mundial, pero hizo algo más. Demostró que los normales pueden brillar, ganar y salir de las situaciones más complejas sin violencia"
No hay en esta selección egos individuales que oculten el objetivo compartido. No se busca permanentemente a un futbolista para que alimente su leyenda; se juega para ganar, sí, pero construyendo algo colectivo y ético. Es la revolución de los normales. Tipos que, precisamente por serlo, resultan extraordinarios. En un país crónicamente enfrentado, este equipo propone la cordura como bandera. De alguna forma nos recuerdan el valor de tanta gente que aquí hace bien las cosas. Su fútbol es la antítesis del barro político nacional: una búsqueda del........
