Los menores migrantes no acompañados necesitan protección pero, ¿dónde están esas facilidades cuando un joven navarro no puede independizarse?
Tengo 55 años y vivo en Pamplona. He nacido y crecido viendo una Navarra que sentía como mi casa. Sin embargo, desde hace un tiempo miro a mi alrededor y tengo una sensación que jamás pensé que tendría que expresar: no reconozco mi país y, cada vez menos, reconozco mi propia tierra.
Trabajo ocho horas al día, de lunes a viernes. Como tantos navarros, he trabajado durante décadas, he pagado mis impuestos y he intentado salir adelante sin pedir nada a nadie. Después de 55 años he conseguido comprarme un piso. No me lo ha regalado nadie. Lo pagaré con mi trabajo, mes tras mes, haciendo cuentas y asumiendo el esfuerzo que supone para cualquier trabajador. Por eso me cuesta comprender determinadas prioridades de nuestras administraciones. En Navarra se están destinando recursos públicos a ampliar la acogida de menores migrantes no acompañados. En 2025 se anunció en Pamplona un nuevo Centro de Observación y Acogida con 25 plazas, que se sumaban a otras 25 creadas en tres recursos........
