Patio de butacas, campo de batalla
Patio de butacas, campo de batalla
Patio de butacas, campo de batalla / GettyImages
A última hora del domingo, en la sala 3 del cine Embajadores, en el distrito madrileño de Arganzuela, los espectadores que habían asistido a la proyección de Amarga Navidad, la última película de Pedro Almodóvar, apuraban los títulos de crédito en silencio, digiriendo ese «melodrama preciso y sereno», otra «vuelta de tuerca» sobre la autoficción, en palabras del crítico de El Periódico Quim Casas. Un silencio que se había hecho denso en una de las escenas clave de la película, con La Llorona de Chavela Vargas de fondo.
En ese mismo instante, en otros cines de Madrid, según relataban los propios espectadores en las redes sociales, se prorrumpía en aplausos tras la proyección de Torrente, presidente, la última entrega de la saga que firma........
