Involución democrática europea
Involución democrática europea
Manifestación tras ganar AFD las elecciones en Sajonia-Anhalt el pasado septiembre. / Paloma Rocha / EFE
AfD es el partido con mayor intención de voto en Alemania. Comparte con el partido nazi de 1945 el nacionalismo extremo, la xenofobia, la crítica a las élites y los medios de comunicación (los denominan “prensa mentirosa”). También la identidad étnica y cultural pura de acuerdo con los Servicios de Inteligencia Alemanes. Explotan el declive económico e industrial europeo (Francia será rescatada por el BCE y Alemania está crisis) y son expertos en fabricar una falsa inseguridad de la que responsabilizan a la inmigración musulmana. La que durante décadas ha ocupado los trabajos europeos que no quisimos ni queremos ocupar.
Han propiciado, con el apoyo de Rusia, una cantinela basada en la nostalgia de una sociedad y un estado nación propia del siglo XX, invocando un pasado mejor -que siempre fue peor- y evocan tiempos en los que la vida era más sencilla; en los que las familias eran heterosexuales, pero sobre todo cristianas y menos diversas. La cultura woke, criptonita para los partidos liberales socialdemócratas, les ha favorecido. Obvian a Hitler, Mussolini, Stalin, Franco, Putin y Netanyahu sobre quienes no se pronuncian, intencionadamente, utilizando la democracia para socavarla desde dentro.
Acuden a símbolos del pasado que aunaron naciones. Marine Le Pen, quien ganará en 2027, alude........
