Lo que se fue
Creado: 22.02.2026 | 09:12
Actualizado: 22.02.2026 | 09:12
Todo el mundo cree ser puente de una época que murió y cabalgar entre dos mundos, uno que murió del todo y otro que morirá aún más pronto dada la velocidad con que hoy las ciencias adelantan, esa barbaridad que la IA agranda de forma inquietante, sumamente inquietante.
Les cuesta creer a los guajes de hoy que uno conociera una Cabrera sin trillos ni trilladoras, majándose aún la mies con manales... que leche, vino, gaseosa, cerveza o refresco se vendían en cristal cobrándose el casco que había que devolver... que eran varias las salas de cine con sesión contínua con dos películas por el precio de una... que en el campo paramés que modernizó el regadío había tropas de mujeres llevadas en remolque de tractor para entresacar a mano la remolacha sembrada en fincas grandes... que una barra de pan costaba una peseta y hoy más de 150... que el que sacara un ojo a otro tenía que ponerle un kiosko o pensionarle... que se podía beber el agua directamente del río sin mayor riesgo de cólico miserere... que las hacenderas eran rigurosa ley en los pueblos multándose al que no fuera... que podíamos jugar al balón en las calles pintando con tiza las áreas en la calzada... que se iba a la escuela, no te llevaban... que se mataban pardales o se cazaban jilgueros sin guardias que lo multaran (y nunca se acababan; hoy sí)... que algunos ríos con su soto podían tener una anchura de dos kilómetros y que el cupo de truchas era de 24 por pescador y día... que en las casas había fregadera para la ropa porque la lavadora era de ricos... que en la Plaza Mayor se vendían conejos, pollos, pichones o berros... que los de Cantalejo venían cada verano a reparar trillos... que se vendían botijos por las calles en burro enjaezado... que la Casa de Socorro era la seguridad social para escalabraduras... que en la escuela sólo había un solo libro para todo el curso, la Enciclopedia Álvarez... que el Varón Dandy era lo más en las barberías... que los quioscos vendían a los niños cigarrilos de anís... que se pesaba con una romana y había lámparas de carburo... que la voz y la música de la radio nos fabricaba fantásticos teatros en la cabeza... que ya nada sería igual...
