Imperatrix
Creado: 20.03.2026 | 06:00
Actualizado: 20.03.2026 | 06:00
La Llionesfera hierve en fluídos heroicos con doña Urraca, en este año de su milenario. y la enarbola, triunfante, como glorioso emblema del Vieyu Reinu: El Feminato la eleva a los altares como deidad de género en los roquedales del Medievo.
La amazona de hierro que logró doblegar a una oligarquia misógina que no toleraba el mando de una fémina; La pobre cónyugue, víctima de la brutalidad de un marido, impuesto por la regia voluntad del padre muerto ante el peligro de colapso del Reino. La madre abnegada que logra preservar el legado regio de su hijo, Alfonso VII, el futuro emperador del León moribundo. Tras este frontispicio de mármoles se oculta la pupila de una mujer que aprendió de su padre que el poder es una presa que se devora en soledad; de una soberana cuya trayectoria no fue una lucha por la grandeza sino solo un ejercicio de supervivencia. Tras el lamento por sus desgracias conyugales, asoma un historial de sombras que revelan la verdadera arquitectura de su voluntad. Se culpa a Alfonso, el aragonés, de la guerra, pero la lógica del poder apunta a Urraca como la instigadora de una inestabilidad calculada. Su negativa sistemática a cumplir los pactos matrimoniales no nació de la........
