La suerte de ser leída
No me gusta la palabra éxito, lo que significa, cuanto representa. Me incomoda, sobre todo si alguien la emplea para referirse a mí. Cada vez que escucho enhorabuena por tus éxitos o me alegro mucho de tu éxito, me pongo alerta, desconfío, se me enciende una de esas alarmas internas que te advierten de un peligro inefable, pero real y muy próximo, inmediato, así lo percibes. Es algo incluso físico, como esa ligera molestia estomacal que experimentas cuando estás muy nerviosa, por lo que sea, y que puede llegar a cerrarte la glotis en situaciones de estrés o ansiedad extremos.
Lo vivo de ese modo porque no lo interpreto como un halago. Para mí, el éxito no es una meta, ni en mi vida personal ni en mi carrera profesional, como periodista, ni en mi trayectoria literaria. Nunca he buscado la “buena aceptación”, segunda........
