La tozudez de la memoria junto al campo del Rayo
De camino a Vallecas, donde he quedado con los amigos para tomar el aperitivo —expulsados por la gentrificación y la masificación del centro madrileño, como ocurre en los centros de tantas ciudades y en casi toda la isla de Ibiza— hago transbordo en la estación de Metro de Pacífico. Y, una vez más, como si el andén fuese un umbral y no un simple pasillo, me vuelve a la memoria mi amigo Óscar, al que una neumonía se llevó hace unos meses. Hay estaciones que no son estaciones, son máquinas del tiempo.
Nada más........
