Semana Santa y mi abuela en un pueblo de La Mancha
Semana Santa. La impresión de ver con ojos infantiles hileras interminables de capuchinos uniformados, un ejército que camina despacio con sus cirios de penitentes, sus capirotes puntiagudos que ocultan los rostros, el ritmo marcado de los tambores que retumba en el pecho, las trompetas rasgando el silencio con su lamento. Ojos infantiles que observan espantados los pies descalzos llenos de magulladuras asomando por debajo de la túnica, algunos tobillos unidos por gruesas y pesadas cadenas, los que se fustigan la espalda desnuda, los que van de rodillas. La alegría cuando un cofrade alarga la mano enguantada para darte un caramelo. La Semana Santa........
