Verano y alcohol
El verano invita al hedonismo. Las terrazas llenas, los festivales de música, los chiringuitos de playa y las largas tardes de piscina crean el escenario perfecto para el consumo de alcohol. Existe una percepción generalizada de que una cerveza helada o un tinto de verano bien frío son las mejores herramientas para combatir el bochorno. Sin embargo, la ciencia y la fisiología humana dicen todo lo contrario: el verano actúa como un catalizador que multiplica de forma invisible los peligros del alcohol, transformando un consumo habitual en una situación de riesgo crítico. Este fenómeno puede........
