Sin futuro de espaldas al mar
A principios de año, pocos días después de ser nombrado presidente del Club Náutico Ibiza, ese barco sin amarre fijo por culpa de la avaricia del Estado, el gran Damià Verdera me explicó en una entrevista que uno de los principales problemas de la sociedad ibicenca es que se ha olvidado de una parte importante de su esencia. «No podemos permitir que un poble mariner viva de espaldas al mar», me espetó cargado hasta las trancas de razón.
Esta frase resume muchos de los males que arrastra la isla desde hace años y que pueden provocar un cambio de rumbo........
