Silencio o conciencia
Mi discurso en estos últimos tiempos incomoda al parecer. Y no solo a desconocidos, también a algunas amigas. Me prefieren callada y sola que sola y escribiendo públicamente. Esto me ha hecho reflexionar.
Cuando el dolor llegó a mi vida, la puso patas arriba. Un tsunami: no paró hasta arrasar con todo. Pero me hizo más sabia y empática. Según mi experiencia (y la de muchos compañeros), el primer paso para aceptar la nueva realidad es decirlo en voz alta, ser honesta con una misma; decirse lo que ocurre tantas veces como sea necesario hasta asumirlo.
En mi caso con el dolor, no me quedé ahí. Aposté todo a intentar ser útil: hacer que a los que vinieran, la próxima........
