La sabanita
25 de agosto 2026 - 03:04
No se acaba agosto sin que esta esforzada columnista, un año más, le dedique un artículo a su mueble más preciado, la cama. Hay objetos domésticos que son más que eso: los espejos (“susto de poetas”, dice Monterroso), el reloj (más susto aún, ya nadie gasta de pared –esos ataúdes de péndulos– ni los de sonido seco, de crujir de huesos –clac, clac– al pasar el segundero) y la cama. Jean Baudrillard te haría de esto una tesis. El orden patriarcal y burgués convirtió la cama matrimonial, junto con el armario y el aparador provenzal, en muebles-monumento, con el........
