El barco
De esta crisis de hantavirus se han extraído enseñanzas, en una impecable evacuación inédita, tras un brote con tres muertos declarado a bordo de un barco que ayer abandonó Tenerife. Y el nombre de Canarias quedará siempre unido a este hito.
La frívola memoria recordará el episodio de los ratones nadadores en la discusión que hubo entre el presidente Clavijo y la ministra de Sanidad, Mónica García. Un incidente desafortunado puede ser una lección de vida, incluso una lección política de vida. Y no tiene por qué prevalecer inmutable el recuerdo de este desacuerdo. Tanto el presidente como la ministra harían bien reconduciendo su desencuentro. Lo agradecerá la imagen de las Islas, tan asociadas siempre a la solidaridad, con tal de que el percance del barco no tire ese prestigio por la borda.
La broma de las redes sociales por la consulta del presidente a la inteligencia artificial ha traído una sonrisa al drama, como si de un mecanismo de defensa se tratara en medio de una tensión, pero es inútil desconocer el posible impacto negativo de este precedente en toda una vocación nuestra de empatía social. Ha sido una experiencia pionera formidable en lo que más tememos desde 2020, la amenaza de otra pandemia, un........
