Del color del chocolate
Ha empezado la “cuenta atrás”, según Feijóo, para el “cambio” en España, que está en llamas. El cambio es un latiguillo de mercadotecnia que acuñó Felipe González en el 82, y le pasa como a la libertad, dos palabras que han perdido su significado original manoseadas por los menos demócratas.
Feijóo tiene un problema con las palabras y con la oratoria. Dios no lo llamó por ese camino. Dice en un discurso grabado en un plató de Génova, 13 ante una docena de figurantes de su comité de dirección, que piensa cambiar España y acometer una “reconstrucción nacional”, siguiendo al pie de la letra a Aznar, que lo había desautorizado por el rendibú a Junts, para imponerle “un propósito reconstructor de dimensión histórica” contra los “pactos fáusticos” de Sánchez. Feijóo, subido a esa nube, está que levita y se compara con Suárez, llamado a hacer una segunda transición de la dictadura a la democracia, sin cortarse un pelo. Ayuso celebra que le plagie el mensaje catastrofista, mientras le pasa la pelota de los incendios a Sánchez, porque ella no apaga fuegos, los alimenta.
Canarias tiene motivos para ponerse a temblar con una “reconstrucción nacional” que pasa por Vox, lo cual arruina cualquier........
