Un domingo comiendo caviar
El domingo último me pasé la tarde comiendo tostadas con mantequilla y caviar ucraniano, exquisito. Un amigo me regaló una lata generosa y me la mandé todita, en el almuerzo y en la cena. Lo cuento para que los muertos de hambre engorden su envidia a mi costa. Porque campean por ahí muchos muertos de hambre, en el sentido más peyorativo de la palabra, que nada tiene que ver con los que pasan hambre, naturalmente, a quienes en........
