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La espera se acaba

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23.03.2026

23 de marzo 2026 - 03:08

Primavera, ayer fue Domingo de Pasión, en el que se llevó a puro y debido efecto el ritual del pregón oficial de la Semana Santa, organizado por la Agrupación de Cofradías y declamado por Daniel Valverde Miralles, quien nos abrió con la palabra hecha oración, misterio de fe, el espacio místico de los sentires cofrades con la llegada de la Pasión, Muerte y Resurrección del hijo de Dios, recordárnoslo en su paso histórico por Getsemaní, el Pretorio, el Gólgota, el Santo Sepulcro y la glorificación del Señor de la Vida.

Un fin de semana ascético, entre traslados de unos templos a otros de las Cofradías del Rosario del Mar, Las Angustias y La Coronación para que realicen sus hermanos las estaciones penitenciales desde el Santuario de la Virgen del Mar, La Compañía de María y La Salle. Emotivo fue presenciar el viernes cuaresmal el Cristo del Amor por el antiguo barrio de las Huertas; del soberano Gran Poder por el barrio del Zapillo y al Santo Cristo del Perdón y de las Lluvias por la feligresía de de San Ildefonso de Toledo en el barrio del coso taurino de la Avenida de Vilches.

Realizadas las “mudás” de los pasos, la entronización con solemnidad de las imágenes en los mismos y la práctica de las Funciones Principales de Instituto, en las cuales, durante la Eucaristía, delante del sacerdote, los cofrades de rodillas ante el Crucifijo, colocando la mano derecha ante los Santos Evangelios y las Reglas de la Hermandad, renuevan con unción piadosa el juramento a los dogmas religiosos de obligado cumplimiento contenidos en el Credo niceno constantinopolitano y en la tradición de la Iglesia Católica.

Este Domingo de Pasión, igualmente, se ha celebrado el Día del Seminario, y las Cofradías, las cuales se encuentran en un momento de clara vitalidad y compromiso, pueden y deben redoblar los esfuerzos cofrades en activar una fuente viva de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, siendo necesario una voluntad pedagógica religiosa en concordancia con las familias y las comunidades educativas que se encuentran ligadas al concierto cofrade, ofreciéndoles un entorno de fe activa, formación cristiana y catolicismo popular.

En fin, a la espera de este Viernes de Dolores, de luto y oración, entrada la noche, La Soledad desde la Iglesia de Santiago subirá hasta el Corazón de Jesús en el Cerro de San Cristóbal rezando la Corona dolorosa, tras haber sido velado con veneración el Cristo Yacente por los hermanos del Santo Sepulcro en la Iglesia de san Pedro. Paz y Bien.

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