Cinco minutos con Mario
24 de abril 2026 - 03:07
Así de cuadriculado de estelas estaba ya el cielo de Almería cuando he salido esta mañana a las siete para el curro y eso que todavía no había despuntado el sol por la Sierra de Gata. Ya ves que para estar dale que te pego un día tras otro fumigándonos con dióxido de plomo, yoduro de plata y diatomita como si fuéramos una plaga de cucarachas, hay combustible para dar y regalar. Para eso no falta queroseno, no señor.»
Hasta el último día de tu desgraciada vida, Mario, has tenido llena de pajarracos distópicos la cabeza. ¿No te habías dado cuenta de que me importa lo que se dice un rábano cuanto me escribes y me enseñas en esos mensajes de WhatsApp........
