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Almería en Villaespesa

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09.04.2026

09 de abril 2026 - 03:12

El 9 de abril de 1936 era Jueves Santo. El día en el que murió el gran poeta almeriense, nacido en Laujar de Andarax, Francisco Villaespesa Martín del Toro. Tenía 58 años. Falleció en su casa, en la calle Galileo del madrileño barrio de Arapiles, distrito de Chamberí. Descansa en Madrid, en el Cementerio Sacramental de San Justo. Se cumplen noventa años de su muerte. Tristemente en su tierra, en este señalado aniversario, no hay conmemoraciones que le recuerden y rindan merecido homenaje. No aprender nuestra historia es terrible.

Ningunear a los poetas es nefasto. Vivimos en el albañal de sus consecuencias. Francisco Villaespesa llevaba Almería en su alma, pensamiento y pluma. “Surges del mar como la Venus griega. En la falda de un monte reclinada, semejas odalisca reclinada que a los delirios de su amor se entrega. Verde alfombra te da tu fértil vega de rosas y azahares perfumada, y como igual que tu mujer no hay nada, jamás te olvida el que a mirarte llega. Embriagadora atmósfera respiras; un cielo siempre azul te da su velo, y en el espejo de tu mar te miras…Y eres noble ciudad tan hechicera, que, por ti seducida, de tu suelo no se aleja jamás la primavera”. Intimidades. Flores de Almendro (1893-1897) Obras Completas. Prólogo de Pompeyo Gener, Madrid, 1916. La poesía también es protagonista del pensamiento. Por ejemplo, en nuestra lengua la palabra “ilusión”, fruto de nuestra milenaria y apasionante historia, ha hecho el peligroso viaje que va del significado de falsedad, al esfuerzo de trabajar por mejorar la realidad.

Vocación por y para afrontar la adversidad. Sin desdeñar la faceta de ensoñación que tan buen servicio presta cuando todo parece perdido. Francisco Villaespesa nació en Laujar de Andarax el 14 de octubre de 1877. Pionero introductor del modernismo en España. Para disgusto y desconsuelo de su familia abandono con premura el camino profesional de la abogacía. Su vocación era la literatura. Dramaturgo, periodista y novelista. Poeta. No menor fue su pasión viajera, especialmente en Iberoamérica. Y siempre Laujar. Almería. “Mientras la fuente su canción moruna desgarra, y el azul su luz destella, sobre el jardín un rayo de la luna la sombra dibujó de Aben-Humeya. Entre el astral fulgor de la armadura, flotaban sobre su perfil estoico, harapos de la regia vestidura, como jirones de su sueño heroico”. Poema Laujar.

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