¿Un modelo que hizo Crisis?
El sistema llegó a un punto donde seguir bloqueando, confrontando y administrando el conflicto dejó de ser rentable.
Lo acontecido en esta semana y que es parte de la conversación pública (presupuesto por aprobarse y juicio político a la vista) no son señales de estabilidad: son síntomas de una crisis de gobernabilidad…
DURANTE meses, el presupuesto fue rehén. No de una diferencia técnica, sino de una disputa de poder. Y el juicio político pendiente, lejos de ser un mecanismo excepcional de rendición de cuentas, emerge como amenaza latente, como advertencia institucional, como recordatorio de que las reglas existen… aunque casi nunca se usen a tiempo.
Desde la ciudadanía, el mensaje es inequívoco: no es normal gobernar así. No es aceptable que el bienestar colectivo dependa del pulso entre poderes ni que las instituciones se utilicen como fichas de negociación. Cuando esto ocurre, el problema no es un actor, es el modelo…
¿JUICIO político a la vista?…
EN EL CENTRO de este tablero, dice Botello, está el gobernador del Estado Samuel García. No como víctima de un sistema hostil, sino como protagonista de una forma de gobernar que apostó al conflicto permanente como estrategia. Durante un tiempo funcionó: polarizó, movilizó, posicionó. Pero hoy muestra desgaste.
Cuando el conflicto se vuelve rutina, deja de ser narrativa y espectáculo vacío para convertirse en fatiga y hartazgo social. La aprobación del presupuesto no representa una victoria política; representa una corrección forzada. Y la sola posibilidad de un juicio político, proceda o no, marca un punto de inflexión: el poder ya no es incuestionable…
EL MARGEN de maniobra se estrecha y la exigencia ciudadana se vuelve más directa. Lo que sigue para el Ejecutivo Estatal no es menor. Con el presupuesto en........
