El Fosfo-Imperio y sus Mascotas Guindas: La historia de una tragicomedia norteña
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Desde la antigüedad hasta nuestros días, los escritores descubrieron que cuando el poder censura la verdad, la sátira la disfraza de comedia para meterla hasta la cocina del palacio.
A continuación, una crónica de cómo la literatura universal y mexicana diseccionaría la pifia de Morena en su trato al Gobernador en Nuevo León.
I. La Sátira del Desmadre
Cuando se lee y comprende el estilo de Jorge Ibargüengoitia, el "Cuevanense" que perfeccionó la sátira de enredos, el desastre de la dirigencia nacional enfocado en remediar lo estatal se revela como un sainete de oficinas.
En su universo, la corrupción, la impunidad y la pendejez no son el plan maestro de mentes brillantes, sino una cadena de torpezas, estupideces, flojera y mezquindad de personajes ridículamente pomposos.
Ibargüengoitia centraría su relato en la llamada de larga distancia entre la CDMX y Monterrey.
Retrataría a la dirigente nacional gritando al teléfono por la traición, mientras el diputado local en Monterrey le contesta con la boca llena de cabrito, inventando que no fue a votar porque se le atravesó un gato negro en la Avenida Constitución y eso habría alterado "el orden cósmico de la Cuarta Transformación".
II. La Elegancia del Bisturí
Si acudimos a Rosario Castellanos, nos encontramos con una elegancia afilada como bisturí.
Ella usaba la ironía para desmantelar la solemnidad de los discursos oficiales y la hipocresía de las élites que dicen defender al pueblo pero solo cuidan sus........
