Grimas y leyendas
Cuenta una leyenda, trasmitida de padres a hijos, que si un ladrillo se mueve en Madrid Florentino Pérez puede escucharlo desde Navacerrada. O desde Abu Dabi si estuviere allí realizando obras de caridad para los multimillonarios árabes. No soy partidario de este tipo de leyendas urbanas, pero en este caso hago una excepción. Más que nada porque su proyecto para la finca futbolística de élite que se montó en Valdebebas persigue convertir aquello en un resort de lujo para la aristocracia del fútbol y unos cuantos especuladores. Bastantes, pero siempre menos que las balas que hay fabricadas deseando sentirse útiles.
Pero vayamos al pelotazo tras........
