La culpa no es del perro
El metro un domingo por la mañana no necesita explicación. Está en el suelo, en el olor, en ese silencio espeso que deja la noche después de horas de fiesta. Hace unos días, una trabajadora del metro de Bilbao lo resumía en la radio sin rodeos: vómitos, meadas, suciedad de todo tipo. “Ni los animales”, decía. Y, sin embargo, cada vez que se plantea la posibilidad de que los........
