Despistes por los extremos
Tras escuchar al cantante portorriqueño que suena como un afilador de los de antes, observo divertido a la derechona muy y mucho española que, tras mostrar admiración por el españolismo de la fiesta norteamericana por excelencia, la Super Bowl, deporte que no consigo descifrar, tuvo que escuchar disgustada a su ídolo D. Trump poner a parir la juerga “por su españolidad, porque no se entendió nada y por repugnante”. Si sabiendo castellano no se........
