El cartero siempre duda
Hay un deporte en Madrid que consiste en sospechar de todo aquello que no garantice la victoria propia por aclamación. Isabel Díaz Ayuso, siempre presta a hacer de flautista de Hamelín del disparate, ha vuelto a activar la turbina del rumor: si las cartas vuelan, algo debe oler a podrido. No importa que el voto postal esté blindado y custodiado por miles de trabajadores públicos con un celo profesional intachable; para el trumpismo de kilómetro cero, la mera posibilidad........
