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Geopolítica: A la espera de los bárbaros

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23.02.2025

J.d. Vance acaba de dar un discurso en Europa en el cual se refiere entrelíneas a la posición que Occidente está llamado a tomar para las próximas décadas. En su propuesta no solo existe un cuestionamiento al estado de cosas liberal, sino que se impone una reflexión de esencia: ¿estamos ante un mundo postdemocrático? Entre las nociones que se están desmontando desde hace décadas, junto a la de Estado de Bienestar del primer mundo, se hallan las de democracia, representación, libertad de expresar ideas y de compartirlas. Esas conquistas, con sus limitaciones, que emanan de las revoluciones burguesas de la modernidad, han tenido un carácter clasista o sea se permitieron siempre que no pusieran en riesgo el tema de la propiedad y sus variables dentro del marco legal burgués. Pero en el actual momento, el centro capitalista de Occidente, o sea Estados Unidos, atraviesa por un proceso de desindustrialización que es la antesala de la desdolarización del mundo. Nada, por muy avanzado que sea, puede contradecir las transformaciones en el orden macroeconómico y las implicaciones sociales hacia el interior de los países occidentales. Por ende, las nociones legales ideológicas del liberalismo, comienzan a tambalearse.

A lo que se refiere el vicepresidente de los Estados Unidos ante el foro de las naciones europeas es a la crisis profunda de valores políticos que va aparejada a la caída del poder económico del centro clásico de Occidente. No solo insiste en que cuestiones como las tradiciones judío cristianas han visto un retroceso, sino la manera misma en que se entiende el consenso y se llega a normativas legales. Ello como resultado de la inmensa porosidad de las instituciones europeas ante medidas de corte globalista que por más de una década han llevado adelante un desmonte de casi todo. ¿Podrá Occidente sobrevivir a su propia decadencia? Uno de los elementos a tener en cuenta es la influencia de Rusia, que durante los últimos años se ha transformado en un punto neurálgico en materia de combustibles, mercado, tecnologías y seguridad militar. La OTAN con sus presupuestos deprimidos a nivel europeo y el ansia norteamericana de retirarse de la organización, no representa ya una hegemonía incontestable. Occidente ha perdido la guerra de Ucrania y ello sirve de núcleo de debate para las reflexiones vertidas por Vance. No es que el vice haya entrado en un trance de luz, en el cual de pronto se enteró de todo, sino que es momento para las élites políticas de los países occidentales enfrentar su propia imagen en el espejo.

Lo que referimos con crisis del liberalismo o postliberalismo es a que existe un retardo o una deficiencia en el funcionamiento de las sociedades identificadas tradicionalmente con el capitalismo de corte occidental. Eso trae consigo la urgencia de nuevos valores que se cristalicen en instituciones y que le den a la clase dominante la fuerza necesaria para seguir ejerciendo el poder. De lo contrario viene el caos. La ruptura de los consensos en países occidentales, como se está viendo en Reino Unido y Alemania con sucesivas crisis en el poder, no es un buen síntoma de estabilidad y ello repercute en la posibilidad de los actuales líderes del mundo para seguir o no en esa posición. Porque mientras Europa cae en........

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