El embargo y las responsabilidades que La Habana esquiva
LA HABANA.- Tanto se ha escrito ya sobre el embargo de Estados Unidos contra el régimen castrocomunista que retomar el asunto parecería algo así como llover sobre mojado. Pero a veces resulta necesario, porque los voceros del gobierno de La Habana no se cansan de abordar eso que llaman “el bloqueo”.
Ejemplo de ello es lo que hizo el pasado martes el órgano oficial Granma, que publicó un artículo de Raúl Antonio Capote. Si truculento es su título, “La geografía de una vileza”, no menos tremebunda y manipuladora es la pregunta que figura en su bajante: “¿Cómo se fabrica la escasez desde una oficina en Washington?”.
La tesis central es la misma que esgrimen los alabarderos del castrismo cada vez que mencionan “el bloqueo”: atribuir a las medidas adoptadas en la capital estadounidense la responsabilidad por la ruinosa situación de escasez generalizada —¡de total postración, más bien!— que sufrimos los cubanos que residimos en la Isla sometida al socialismo burocrático.
Hay que reconocer que, en ocasiones, los escribidores del castrocomunismo, como hace Capote en este caso, añaden otros supuestos actos de agresión a la lista de males que sufre Cuba. Eso sí: todos provendrían de Washington. El artículo menciona “el bloqueo, el cerco energético y financiero, el bioterrorismo, el robo de talentos, la emigración inducida, el sabotaje”.
Sobre la emigración, Capote reconoce: “El país no solo pierde habitantes, sino que pierde capital humano en........
