Una pared contra la miseria
LA HABANA, Cuba ― El tiempo siempre fluye, y tanto es así que hasta supongo que siempre habrá, y quizá hasta el fin de los días, un antes y también un después, un antes que se apresura, que se adelanta a ese después. Y es que el tiempo es el movimiento que se hace seguir por una continuación. Y de eso Platón no tuvo ni la más mínima duda, y eso lo prueban muchísimas certezas. Platón nunca vacilaría a la hora de advertirnos que el tiempo era una imagen móvil de la eternidad.
Y el tiempo fluye también sobre las cosas inanimadas, esas que no tienen conciencia alguna del tiempo. ¿No la tienen? Un grafiti puede aparecer de repente en estos días, y en cualquier sitio, sin que se le esté esperando, incluso sin que sospechemos su pronta aparición en alguna mañana del mundo, en esa mañana que estuvo siguiendo a la noche más oscura; y quizá fue por eso que Platón vio en el tiempo una imagen móvil de la eternidad.
Y yo también estuve mirando una imagen nueva, una que no vi, ni siquiera en un brevísimo instante de la noche anterior.
Y yo miré en la mañana una imagen que alguien fijara en una pared del........
