La Cuba que fue: cuando tuvimos uno de los mejores calzados del continente
LA HABANA.- En tiempos pasados se decía que un hombre compraba apenas dos pares de zapatos de vestir en toda su vida y que, tras su fallecimiento, estos pasaban a manos de alguno de sus descendientes, quienes aún podían usarlos durante años.
Aquella idea tenía mucho de cierto en la Cuba prerrevolucionaria, donde se fabricaba uno de los calzados masculinos de piel más duraderos y prestigiosos del continente.
En La Habana y el interior del país existían más de 185 fábricas de zapatos. Su producción se comercializaba a través de las peleterías, que ofrecían un amplio surtido de modelos de excelente calidad, en todas las tallas, colores negro, carmelita, blanco y combinaciones bicolores. Eran zapatos que satisfacían las exigencias y gustos de los clientes y que, además, se vendían a precios asequibles para todas las clases sociales.
De aquel pujante entramado industrial sobresalieron tres grandes marcas: Amadeo, Ingelmo y Bulnes. Estas fábricas produjeron los zapatos de mayor excelencia y durabilidad del mercado nacional y llegaron incluso a competir con calzado importado, como el de la reconocida marca........
