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Robo de combustible y teneduría de libros: el régimen se inventa delitos

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30.04.2026

MADRID, España ― Al régimen castrista hay que reconocerle su extraordinaria capacidad para atemorizar a la población con la ficción de supuestos delitos, casi siempre en el ámbito económico, que tienen su razón de ser en las características del modelo. Un buen ejemplo es que algunos delitos se mantienen en el tiempo, como matar una res, que supone graves castigos en Cuba desde los primeros momentos de la Revolución. Sin embargo, la tenencia de dólares, que durante décadas supuso graves condenas de prisión para los infractores, ahora es una necesidad cotidiana.

Esto viene a cuento por dos notas publicadas en Granma. Una urge a “elevar el rigor en las sanciones contra el robo de combustibles” y la otra, “el refuerzo de mecanismos para prevenir ilícitos financieros”. Es el mismo procedimiento de siempre. El castrismo identifica supuestos delitos y anuncia los instrumentos de represión para infundir miedo a la población. Veamos los detalles.

Manuel Marrero ha realizado un llamamiento público para “elevar el combate contra los delitos, con especial énfasis en los asociados al robo de combustible”. Con apenas un barco petrolero llegando a Cuba cada varios meses, las necesidades de derivados energéticos aumentan y con ellas el precio. ¿Qué quieren que les diga? Sin querer, o queriendo, el régimen abona el suelo para que las prácticas supuestamente delictivas vayan en aumento.

De esto se habló, y al parecer mucho, en la reciente reunión del llamado “Grupo de trabajo para la prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales”, en la que se pidió un aumento de las sanciones, en su mayoría administrativas y. al mismo tiempo, divulgar el enfrentamiento de las autoridades contra los delitos para “que se convierta en una batalla de todos los días”.

En este grupo han participado, nada más y nada menos, que el presidente del Tribunal Supremo Popular, funcionarios de la Contraloría General, una dirigente de la Oficina de Uso Racional de Energía y el propio Marrero. Nada más y nada menos. Con todo lo que se tiene que hacer y las prioridades de la economía, esta gente prefiere dedicarse a la nueva “batalla”. Ya me dirán ustedes qué impacto puede tener en la economía........

© Cubanet