Violencia y salvajismo: los nuevos productos de exportación cubanos
LA HABANA.- Un cubano residente en Cancún agredió a un ciudadano mexicano luego de que este le pidiera, en tono respetuoso, que le mostrara la carta de vacunas de su perro, que acababa de morderlo. Esta escena la vimos en un video ampliamente difundido en redes aunque por los cortes de edición quizá no tenemos todo el contexto. Por otra parte, según testigos del incidente, se trata de un perro comunitario que habría mordido al mexicano, éste lo pateó y, habiendo salido el cubano en defensa del animal, el otro asumió que era su dueño. El malentendido escaló rápidamente hacia la violencia. Improperios y un puñetazo lanzado por el cubano fueron respondidos con un acto de vandalismo contra su casa por parte de un numeroso grupo de mexicanos. La intervención de guardias y policías municipales evitó un desenlace lamentable.
El debate a raíz del altercado se ha extendido a la idiosincrasia cubana, moldeada por el agravamiento de la crisis ininterrumpida que padece la isla desde 1959, agudizada en los últimos años por la errática gestión del peor gabinete de gobierno que hemos tenido en décadas. Entre los comentarios se ha colado el fantasma de la xenofobia, alimentado por las denuncias de robo, asaltos y estafas vinculados a cubanos, amén de las quejas por lo mal que se comportan dondequiera que llegan.
Entre los que han elegido quedarse dada la imposibilidad de acceder a Estados........
