La CIA y el FBI frente a la Inteligencia cubana: mitos y realidades
Puerto Padre, Cuba,. _ La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos es el mayor órgano operativo del mundo; cuenta con recursos financieros, humanos, de poder formal y real, de capacidad de acción y para ejercer influencias, de desplazamiento táctico y estratégico, de logística, y servicios técnicos y tecnológicos de última generación, como ningún otro órgano de investigación y dirección operativa a nivel global.
Debido a la protección de sus fuentes son menos conocidos sus éxitos que sus fracasos, los que ocurridos en distintos momentos de sus ya casi 80 años de historia han producidos daños graves, muchos, todavía por evaluar, como los causados por el espionaje y el contraespionaje del régimen comunista cubano desde 1959 y hasta el presente; daños estos que también incumben al Buró Federal de Investigaciones (FBI), fundado en 1908, responsable del servicio de contrainteligencia de Estados Unidos y su principal agencia de policía, y una de las principales organizaciones de investigación criminal del mundo. Entonces es útil preguntar: ¿Por qué han fracasado la CIA y el FBI frente al régimen castrocomunista?
“Los servicios secretos cubanos han jugado muy por encima de su peso durante mucho tiempo, y realmente han sido una espina en el costado de Estados Unidos, porque son muy buenos en lo que hacen”, dijo una agente especial del FBI recientemente en una comparecencia pública lo que conlleva a otra pregunta: ¿Hasta qué punto es un mito, una realidad, o, son negligencias en el servicio imputables a personas las que dieron origen a esas afirmaciones, las de colosales eficiencias operativas de los cubanos, dichas no sólo por el FBI sino también por oficiales de la CIA y hasta por importantes políticos estadounidenses? Veamos, una respuesta testimonial llevada a la literatura:
“En su ineptitud para destruirnos, los oficiales de la CIA que enfrentamos hicieron mucho ayudándonos. Fueron amigables. ¡Sí señor! ¡Los enemigos! Para enmascarar sus fracasos construyeron de nosotros la imagen del Cid Campeador. Yo lo viví. Exaltaron mi imagen para justificar sus errores. Me endurecieron. ¿Yo, un tipo duro…? ¡Mentira! Me hicieron más duro de lo que era porque en realidad no soy superior a nadie, pero ellos me hicieron un tipo duro. Sí. Para justificar sus descalabros informaron a la Agencia: Es A1. ¡Claro! No es lo mismo lidiar con un igual que luchar contra un superdotado. Y se traspasaron esas leyendas de unos a otros, de un caso a otro, como de un disco duro a otro. Pero en realidad no somos originales. Somos una copia. Sí, de la Stasi, del KGB,........
