En Cuba se está defendiendo la soberanía y la independencia de los pueblos
(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)
Queridas hermanas y hermanos de la solidaridad con Cuba y con las causas justas del mundo;
Amigas y amigos que nos visitan desde diferentes latitudes:
La solidaridad no se puede bloquear. ¡Viva la solidaridad! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
Una de las primeras cosas que tenemos que reconocer, que parte del sentimiento y las emociones propias de las cubanas y los cubanos cuando tenemos este tipo de encuentros, cuando tenemos la posibilidad de compartir con los que nos visitan dándonos amor, dándonos cariño, dándonos amistad y ofreciendo solidaridad, es la gratitud por todo lo que hacen por nosotros y el reconocimiento a la valentía y a la decisión con que ustedes se expresan, porque sabemos que para estar en estos tiempos presentes en Cuba y con Cuba hay que tener valor (Aplausos).
Muchos de ustedes hablan de que se emocionan cuando vienen a Cuba. Nosotros también nos emocionamos cuando ustedes vienen a Cuba y cuando ustedes nos manifiestan estos afectos y esta solidaridad.
Creo que podemos compartir solidaridad, podemos compartir ideales, creemos en que un mundo mejor es posible, como nos enseñó Fidel, precisamente porque estamos reconociendo que puede haber otro modelo, otra posibilidad para los que habitamos en este mundo tan desordenado y tan caótico, y es cuando se defiende una causa, cuando se defiende un modelo que se basa en la justicia social y que antepone al hombre contra el mercado y contra el lucro.
Cuando se habla de que somos una amenaza extraordinaria e inusual para los Estados Unidos –y estamos seguros de que ese no es el sentimiento del pueblo norteamericano, ese es el pretexto que usa el Gobierno norteamericano para agredirnos–, uno se pregunta: ¿Cuál es la amenaza?, ¿qué es lo extraordinario de esa amenaza?, ¿qué es lo que es inusual en esa amenaza, cuando Cuba es un país de paz, cuando Cuba es un país que ha servido como escenario de los principales diálogos de paz en la región de América Latina y el Caribe, cuando Cuba fue el lugar donde vinieron a reunirse la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa rusa para resolver el cisma que habían mantenido durante más de mil quinientos años?
Yo trato de contestarme esa pregunta todos los días, pero, como explica Bruno, no hay pretexto ninguno, no hay razón ninguna que justifique una agresión militar contra Cuba. Bueno, pues esa “amenaza extraordinaria e inusual” tal vez sea el ejemplo de resistencia y creatividad del pueblo cubano (Aplausos).
Cuando hablamos de solidaridad, creo que estamos hablando de tres elementos que distinguen el valor de la solidaridad internacional:
Uno, es la ternura de los pueblos, porque entre todos hemos aprendido a compartir algo que nos enseñó Fidel, y es que no damos por solidaridad lo que nos sobre, sino damos lo que tenemos para compartirlo entre todos.
El otro valor es que la solidaridad constituye una retaguardia estratégica porque apoya lo que vamos haciendo, apoya las luchas de los que vamos buscando enfrentar agresiones genocidas como la que impone el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, y cada donación, cada movilización internacional, cada uno de esos actos que realizan ustedes en diferentes ciudades del mundo es un pulmón de oxígeno que ustedes nos dan frente al cerco económico y es también una luz que ilumina a la nación y al pueblo cubanos.
Un tercer valor de la solidaridad, que compartimos entre todos, es que es una expresión de resistencia ante la exclusión. Es una denuncia activa contra la agresión que realiza el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, es una denuncia activa contra la inclusión de Cuba en una lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo.
La vehemencia, el valor, la decisión y el compromiso con el que ustedes defienden, desde la solidaridad, al pueblo cubano nos demuestra a nosotros y nos asegura que Cuba no está sola y que Cuba nunca estará sola mientras exista gente como ustedes en nuestro mundo (Aplausos).
Yo creo que ayer entre todos pudimos apreciar lo que fue una magnífica demostración de heroísmo, de firmeza, de decisión, de convicciones, de militancia y de combatividad del pueblo cubano.
Ayer el pueblo cubano protagonizó dos victorias para estos tiempos: una, haber logrado más de un 80 % de firmas de la población activa cubana mayor de 17 años a favor de la Revolución Cubana; en contra del bloqueo recrudecido, en contra del bloqueo energético, en contra del peligro de agresión militar contra Cuba. Y fue una firma por la patria, por la Revolución y por el socialismo (Aplausos).
Y la otra victoria fue esa magnífica demostración de apoyo a la Revolución, cuando el pueblo desfiló masivamente no solo en La Habana, que ustedes vivieron la magnitud de ese desfile en La Habana, sino en todas las ciudades del país. ¿Por dónde estaba la cifra de participantes? Más de 5 millones ayer estuvieron en las calles defendiendo a Cuba (Aplausos).
Y es que este no era un Primero de Mayo cualquiera. Como muchos de ustedes han dicho, este fue el Primero de Mayo en el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (Aplausos y Exclamaciones de: “¡Viva Fidel!”)
Y todos podemos compartir la convicción de que nuestro pueblo, el pueblo cubano y ustedes, los amigos solidarios de ese pueblo, que son parte también de esta patria y de este pueblo, dimos el mejor homenaje posible al Comandante en Jefe en el Año de su Centenario en ese Primero de Mayo (Aplausos).
Creo que fue una respuesta de pueblo que dejó bien claro que ¡en Cuba la patria se defiende! (Aplausos y Exclamaciones de: “¡La patria se defiende!”)
Alguien me preguntó ayer qué era lo extraordinario en este Primero de Mayo. Bueno, tiene que ver con ese compromiso con el Comandante en Jefe, con la situación que estamos viviendo, con lo que fuimos a expresar en ese Primero de Mayo. Pero creo que hay un hecho muy singular y que ustedes no lo han pasado por alto, y es que nuevas generaciones ayer en Cuba levantaron nuestras banderas históricas.
Los enemigos de la Revolución han gastado millones tratando de evitar que la juventud cubana sea continuadora de la obra de la Revolución. Los enemigos de la Revolución vaticinaban que no iba a haber apoyo del pueblo y que este iba a ser un desfile o una manifestación con poca participación popular, y, como se dice a lo cubano: se cogieron el dedo con la puerta. Y los jóvenes salieron a defender a la Revolución. Pero la juventud cubana salió a defender a la Revolución, como parte de ese pueblo, con la convicción de que son la juventud del Centenario del Comandante en Jefe (Aplausos).
Por lo tanto, ayer no vivimos una marcha que “es la marcha a pesar de la situación económica compleja que presenta nuestro país, como parte del recrudecimiento del bloqueo”. ¡Para nada! Ayer fue una marcha de pueblo combativo y pueblo decidido contra todo lo que afecta la vida cotidiana y la economía de nuestro país. Fue el discurso combativo de un pueblo digno, valiente y decidido que alto y claro dijo que tiene todo el derecho a escoger su sistema político, a defender su sistema político, a vivir y a desarrollarse. Y por eso ese pueblo, junto a ustedes, ayer exclamó: ¡no al bloqueo! (Aplausos.) Y como siempre hemos dicho: ¡que nos quiten el bloqueo para ver a cómo tocamos!
Vamos a hablar un poco del mundo. Creo que ustedes han caracterizado con todo rigor la problemática que hoy tenemos. Es indudable que hay una crisis del capitalismo, hay una crisis multidimensional del capitalismo, y hay una crisis imperial también en el Gobierno de los Estados Unidos.
Hay otros países que ofrecen, desde las posiciones del multilateralismo, otras posibilidades para los pueblos y para........
