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Unidad obrera y transformaciones económico-sociales para salvar la Revolución

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30.06.2026

Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba, durante su intervención en el 22 Congreso de la CTC. Foto: Abel Padrón Padilla.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, pronunció, este sábado, el discurso de clausura del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

El evento, enmarcado en el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”, se desarrolló en un contexto nacional de extrema complejidad, marcado por una crisis energética y financiera sin precedentes, agravada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

A continuación, el texto íntegro de sus palabras:

Trabajadoras y trabajadores cubanos; Compañeras y compañeros delegados a este Congreso:

Mis primeras palabras expresan una felicitación al pueblo y a los trabajadores de la provincia de Pinar del Río como sede del Acto Nacional por el 26 de Julio; a Villa Clara y Matanzas por ser provincias destacadas, y a Guantánamo y Sancti Spíritus por el merecido reconocimiento a su labor.

El espíritu presente en este Congreso nos multiplica la energía revolucionaria.

No podía ser más oportuno para el país este XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, completamente atípico en cuanto a cantidad de delegados y tiempo de duración, dadas las complejas condiciones económicas y energéticas que atraviesa la patria y que nos exigen la máxima racionalidad en el uso de los recursos; pero tenía que realizarse.

Cuba vive uno de los momentos más graves y desafiantes de su historia, al que estamos respondiendo desde el Partido y el Gobierno con transformaciones económicas y sociales impostergables.

Cuba vive uno de los momentos más graves y desafiantes de su historia, al que estamos respondiendo desde el Partido y el Gobierno con transformaciones económicas y sociales impostergables.

La CTC, cuyos principales representantes tienen voz y voto en esas decisiones, porque esta es una sociedad socialista donde mandan los trabajadores, ha participado del proceso de análisis y aprobaciones, pero era imprescindible debatirlas en este Congreso que, bajo el lema “Por Cuba juntos creamos”, se planteó, justamente, abordar los enormes desafíos de la nación en este momento.

Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba, durante su intervención en el 22 Congreso de la CTC. Foto: Abel Padrón Padilla.

Las ricas discusiones de estos dos días lo han confirmado y este es, yo diría, el primer apoyo contundente de nuestros trabajadores a esas transformaciones.

Sin la movilización consciente de los trabajadores nada será posible, ni el gran salto productivo que demanda la economía nacional ni la calidad de todos los procesos de control y fiscalización que deben acompañarlo.

Sigue vigente, y yo diría que se afianza más que nunca ahora, una afirmación de Lázaro Peña, gran Capitán de la clase obrera cubana, cuando dijo que nuestra fuerza radica en esa unidad consciente que no ignora las dificultades, sino que se basa en ellas para vencerlas en la acción cotidiana.

El acto de genocidio que constituye la política de máxima asfixia del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba golpea el día a día de nuestros trabajadores, tanto en su puesto laboral, productivo, como social y familiar.

El cerco financiero y energético sin precedentes al que se somete a la patria ha llevado al sistema electroenergético a una aguda crisis que no solo genera los insoportables apagones en el ámbito familiar, sino que paraliza nuestras industrias y obliga a miles de trabajadores a laborar en condiciones extremas; mientras que otros han debido quedar forzosamente interruptos o reorientarse laboralmente. Ante ese escenario, como planteó la dirección de este Congreso, la respuesta no puede ser la inercia, sino la búsqueda constante de alternativas.

Como tantas veces a lo largo de seis décadas de bloqueo alcemos la bandera de la innovación, una manera más que probada de resistir creativamente.

Sobran los ejemplos de colectivos laborales, como expresaron algunos aquí, de significativas industrias, que han demostrado cómo se enfrenta la falta crónica de piezas, repuestos e insumos. En todas las áreas productivas los obreros han sido capaces de reinventarse y modificar tecnologías para seguir produciendo y seguir alumbrándonos, aunque sea mínimamente, con recursos propios del país.

Hoy, cuando el escenario laboral cubano se ve tan duramente afectado por una crisis multidimensional severa, a causa de factores fundamentalmente externos, esas respuestas creativas son una expresión concreta de la unidad consciente que no ignora las dificultades, sino que se basa en ellas para vencerlas, a la que se refería Lázaro Peña en la frase citada.

La complejidad se conoce y se padece, pero solo se puede vencer si se enfrenta con inteligencia, con responsabilidad, con coraje y audacia.

En lo que toca a las generaciones actuales, en quienes recae la responsabilidad histórica de salvar y continuar la Revolución, estamos ante un desafío inédito:

¿Cómo dar continuidad a la construcción del socialismo en una pequeña nación del Caribe que emergió a la Revolución tras cuatro siglos de colonialismo y 60 años de neocolonialismo y que emprendió una obra de justicia social sin precedentes en la región, bajo la presión sostenida de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero, el más prolongado en la historia de la humanidad, acentuado por más de 240 medidas, la inclusión en una lista infame como supuesto patrocinador del terrorismo y seis meses bajo un cerco petrolero total?

¿Cómo dar continuidad a la construcción del socialismo en una pequeña nación del Caribe que emergió a la Revolución tras cuatro siglos de colonialismo y 60 años de neocolonialismo y que emprendió una obra de justicia social sin precedentes en la región, bajo la presión sostenida de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero, el más prolongado en la historia de la humanidad, acentuado por más de 240 medidas, la inclusión en una lista infame........

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