El regreso de la petrolera que inspiró ‘Dallas’
El gobierno venezolano firmó el 19 de agosto un contrato de participación productiva con la petrolera estadounidense Hunt Oil Company para desarrollar los campos de petróleo y gas Caro y Carisito, en el oriente del país, en el marco de la apertura a la inversión extranjera impulsada tras la captura (y secuestro) del presidente Nicolás Maduro en enero de 2026.
El acuerdo, suscrito en Houston con la bendición de altos funcionarios de la administración Trump, marca el regreso al país de una de las dinastías petroleras más polémicas del siglo XX: la misma que inspiró al maquiavélico magnate J.R. Ewing de la serie de televisión Dallas y que acumula un historial de operaciones en zonas de guerra, derrames en la Amazonía peruana y vínculos directos con la cúpula de inteligencia de la Casa Blanca.
A finales de abril de 2026, la compañía ya había firmado un acuerdo energético con el gobierno de Delcy Rodríguez para operar en la Faja del Orinoco, en el marco de una inversión estimada en unos 2.000 millones de dólares y con el visto bueno de altos funcionarios de la administración Trump presentes en Caracas.
A finales de abril de 2026, la compañía ya había firmado un acuerdo con el gobierno de Delcy Rodríguez en el marco de una inversión estimada en unos 2.000 millones de dólares
A finales de abril de 2026, la compañía ya había firmado un acuerdo con el gobierno de Delcy Rodríguez en el marco de una inversión estimada en unos 2.000 millones de dólares
La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, calificó a Hunt Oil como “una empresa de reconocida trayectoria” y aseguró que el convenio permitirá “apuntar a la recuperación de producción” de los campos Caro y Carisito. La delegación venezolana, que incluyó al viceministro de Geopolítica, Eduardo Ramírez, y al vicepresidente ejecutivo de PDVSA, Jovanny Martínez, participó en un foro junto al subsecretario de Energía estadounidense, Kyle Haustveit. Horas antes, el presidente Donald Trump había calificado la relación bilateral como “excelente”.
La historia de Hunt Oil indica que esto dista de ser un simple acuerdo de cooperación energética. Su CEO, Ray L. Hunt, fue designado en dos ocasiones para la Junta Asesora de Inteligencia Extranjera del Presidente (PFIAB), un cuerpo de élite con acceso a información clasificada de alto nivel en Estados Unidos. En 2007, mientras ocupaba ese cargo, su compañía firmó un contrato de exploración con el Gobierno Regional de Kurdistán, en el norte de Irak, sin que existiera una ley federal de hidrocarburos y en contra de la política oficial de la administración Bush. Una investigación del Congreso........
