Andrónico y el mar
Hoy, cuando escribo esta columna, es 23 de marzo, ocasión propicia para recordar a don Eduardo Abaroa, nuestro héroe nacional e inspirador de valores patrios de servicio y sacrificio en defensa de la patria. Recordamos siempre su esfuerzo y su ejemplo, pero rara vez seguimos la historia más allá del instante heroico. ¿Qué ocurrió con su familia? ¿Qué destino tuvieron sus descendientes? En esta oportunidad, quiero presentarles al primogénito del héroe: Andrónico Abaroa Rivero.
Huérfano a muy tierna edad, Andrónico acompañó a su madre viuda, doña Irene Rivero, en la crianza de una familia de cinco hijos: Juan, Eugenio (mi abuelo materno), dos hermanas menores –Amalia y otra– y él mismo.
De Andrónico y de sus hermanos se conoce poco, principalmente por relatos transmitidos por sus descendientes, cada vez menos, pues muchos se llevan a la tumba esos recuerdos. Sin embargo, de Andrónico conocemos algo más: aun viviendo en Antofagasta, estuvo al servicio de Bolivia como Embajador Plenipotenciario en misiones en Europa y, aparentemente, en Asia. Además, en calidad de........
