Hospitales públicos: ¿quién evalúa a los médicos?
La discusión sobre la calidad de la salud pública boliviana suele comenzar por el lugar equivocado. Hablamos de hospitales deteriorados, falta de medicamentos, equipos que no funcionan y presupuestos insuficientes. Todo eso importa, por supuesto. Pero hay una pregunta que suele quedar en segundo plano: ¿qué calidad tiene quien diagnostica, decide, opera, prescribe y finalmente atiende al paciente? Un hospital puede tener recursos limitados, pero la calidad profesional sigue siendo decisiva.
El médico y el personal de apoyo son quienes tienen el contacto más directo con el paciente. Sin embargo, cuando se habla de mejorar la salud pública, la discusión suele concentrarse en edificios, ambulancias, equipos y dinero, y mucho menos en lo que ocurre dentro de los consultorios y quirófanos. ¿Cómo sabemos quién está haciendo bien su trabajo? ¿Quién necesita actualizar sus conocimientos? ¿Y qué ocurre cuando un profesional deja de estar a la altura de las responsabilidades que tiene?
Bolivia tiene universidades públicas y privadas cuestionadas por la calidad de su formación, además de planes de estudio, prácticas y procesos de titulación que también han sido observados. Obtener un título, por sí solo, no garantiza que un médico esté adecuadamente preparado. Pero después aparece un vacío todavía mayor. ¿Quién evalúa al médico diez, veinte o treinta años después de recibir su título? La medicina cambia constantemente. Aparecen nuevos tratamientos, tecnologías, protocolos y conocimientos. El título........
