Voto igualitario
A más normativas, menos libertad. Esto es un principio elemental de las democracias liberales de occidente en las que Bolivia, más allá de los discursos, también se inscribe. La ley fundamental es una persona, un voto y, a partir de ahí, se delega la representación política legislativa y ejecutiva. No es que la democracia sea votar una vez cada cuatro o cinco años, o al menos no debería serlo, pero habría que garantizar que al menos esa vez, se emitiera un voto verdaderamente libre y democrático. Sin embargo, parece que estas cuestionen no se ponderan igual cuando se trata de una potencia o de un satélite “subordinado”.
En pleno siglo XXI, los procesos electorales están plenamente automatizados y socializados: todo el mundo tiene derecho a emitir su voto libre e informado por el candidato o candidata que le parezca mejor por el motivo que sea. Y, con la misma sencillez, cualquiera que........
