Después de las elecciones...
Uno de los balances positivos de la jornada democrática vivida el domingo es el comportamiento de los electores, que acudieron a la cita electoral con responsabilidad y no protagonizaron incidentes dignos de lamentar. Los bolivianos —en este caso de cinco departamentos— demostraron, una vez más, su vocación, si de decidir el destino del país se trata.
Como ocurre en toda democracia, sobre todo de este siglo de turbulencias y mediaciones en redes sociales, las campañas estuvieron marcadas por tensiones, acusaciones cruzadas y un clima político intenso, cuándo no, con la “guerra sucia” a la orden del día. Pero, llegado el momento decisivo, el protagonismo vuelve a estar donde corresponde: en el voto de la ciudadanía.
Esa es, al final, la esencia de la democracia. Más allá de las disputas, de las estrategias y de las narrativas de campaña, los ciudadanos deciden el rumbo de sus departamentos, de sus municipios. Por eso, independientemente de los resultados, la primera........
