Alodoxabobia
Aprovechando del “San Google” y de la famosa IA, incluyendo a mi esposa (psicóloga y de las buenas), aprendí que la alodoxafobia es la fobia (temor exagerado) a las ideas, ajenas. Ya el Gran Newton había emitido su célebre sentencia: “Si algo se mueve, es porque existe una fuerza actuando sobre él” o, en términos más coloquiales: “Yo no creo en brujas, pero de que vuelan, vuelan”, lo que me permite concluir que esa fobia o temor exagerado a las ideas –peor a las ajenas– está vivito y coleando. Incluso abusa, recurriendo a su poder desviado para intentar amordazar a los pensantes. Ej.: Los litigios Slapp (contra la participación pública), buscando “chilling effects”: enfriadores, atemorizadores o amordazantes.
La psicología y la política tienen ya escrito al respecto –sumadas al sentido común, el menos común de los sentidos–. Es que cuando un sujeto padece de esa fobia, peor tratándose de personas con algún grado de autoridad (siempre pasajero, por si acaso), como los malpensados del poder olemos, algo bastante maloliente deben tener que ocultar en su closet, para que teman lo que el resto de los mortales pensemos y, lo peor, opinemos en público al respecto.
La libre circulación de ideas –las propias y las ajenas, sean de la naturaleza que sean– contribuye de........
