Tinte polisémico | Sendos temblores y desnuda oscilación
Tinte polisémico | Sendos temblores y desnuda oscilación
Héctor Eduardo Aponte Díaz
09/10/2026.- El sacerdote preside el servicio religioso; sus expresiones faciales y miradas lascivas lo delatan al observar las siluetas con cuerpos de Venus que destacan bajo los atuendos de aquellas jóvenes que llegan rezagadas al templo.
Ellas buscan acomodo a través de las filas de los asientos, dan la espalda al púlpito al atravesar y eludir las piernas de los asistentes ya acomodados, evitan caerse y, al esquivar, se montan con sus pies sobre los largueros de madera que sirven para arrodillarse cuando la liturgia lo demanda. Tratan así, diligentemente, de ubicar puestos y evitar interrumpir lo mínimo posible la misa, pero de esa forma, también exponen sus caderas y posaderas a la atenta e incisiva mirada del cura.
A la atmósfera religiosa contribuye la presencia de las damas mayores asiduas, quienes tampoco pierden detalle alguno de la escena. Todas se persignan, pero algunas de ellas, no precisamente por las santísimas palabras del sermón dominical que escuchan de la boca del presbítero; la indignación sobrepasa la prudencia y una de las asistentes le comenta en voz baja a las otras contiguas a ambos lados de su ubicación, con aire de beata: "Mi esposo me dijo haberlo visto en el restaurante que........
