menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El otro Escudo de las Américas: los minerales críticos

35 0
30.09.2026

La autora de esta columna sostiene que Estados Unidos convirtió los minerales críticos en una política que ha sobrevivido a Obama, Trump y Biden. Dice que Chile enfrenta ahora una prueba semejante: que gobierno y oposición sean capaces de preservar una estrategia más allá de la alternancia y evitar que el país siga siendo estratégico por lo que tiene bajo tierra y sustituible en todo lo que ocurre después.

Imagen de portada: Tatsiana Kalasouskaya / Canva

La adhesión de Chile al Escudo de las Américas puede leerse como otro episodio del acercamiento entre el gobierno chileno y la administración estadounidense. En materia de minerales críticos, esa lectura resulta demasiado corta. Estados Unidos no comenzó a preocuparse por las tierras raras con Donald Trump. En 2012, bajo Barack Obama, llevó ante la Organización Mundial del Comercio las restricciones chinas a las exportaciones de tierras raras, tungsteno y molibdeno. En 2014 obtuvo un fallo favorable. Cambiaron después presidentes, instrumentos y retórica; permaneció el problema estratégico: una potencia industrial no puede ser indiferente a quién controla los insumos y capacidades de los que depende su economía.

Esa continuidad importa más que las diferencias entre administraciones. Obama enfrentó el problema principalmente mediante reglas comerciales y la OMC; el primer gobierno de Trump convirtió la dependencia de minerales críticos en un asunto explícito de seguridad económica; Biden profundizó la política industrial, la resiliencia de las cadenas de suministro y la cooperación con aliados; la actual administración Trump ha vuelto a modificar instrumentos y énfasis. No son políticas idénticas ni forman una trayectoria lineal. La continuidad está en otra parte: los minerales dejaron de ser simples mercancías para convertirse en parte de la infraestructura material del poder económico.

Para Chile, la lección no consiste en imitar a Estados Unidos ni en adoptar su definición de seguridad nacional. Consiste en comprender qué significa realmente una política de Estado. Si la criticidad de ciertos minerales responde a transformaciones tecnológicas, productivas y geopolíticas que sobreviven a los ciclos electorales, la estrategia chilena tampoco puede comenzar de nuevo cada cuatro años.

Hay señales de que esa continuidad empieza a construirse. La Estrategia Nacional de Minerales Críticos de 2026 fue concebida para orientar la acción estatal mediante planes de acción, mecanismos de seguimiento y trayectorias diferenciadas según mineral, territorio, factibilidad técnica y capacidades institucionales. Pero una estrategia aprobada por un gobierno todavía no constituye, por sí sola, una política de Estado. La prueba comienza cuando cambia el........

© CIPER Chile