Sayonara, humanos
Todos conocemos la frase. Incluso alguna vez la hemos dicho en broma: “Sayonara, baby”. Se hizo famosa gracias a Arnold Schwarzenegger en Terminator 2: El juicio final, aunque con la voz inconfundible de Constantino Romero. Lo curioso es que en la versión original decía: “Hasta la vista, baby”. En España, se tradujo por “Sayonara, baby” para conservar la gracia de la expresión extranjera. Para los más pesimistas, este “Sayonara, baby” podría convertirse en el mensaje que la IA escriba algún día sobre nuestra lápida, la de la humanidad extinguida. Lo que hace muy poco pertenecía al mundo de la ciencia ficción es ahora uno de los mayores retos económicos, científico...
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s y filosóficos de nuestro tiempo.
Asistimos a la construcción de una infraestructura tecnológica de dimensiones colosales. Según S&P Global Market Intelligence, Google Microsoft, Amazon y Meta pasarán de invertir conjuntamente 79.900 millones de dólares en 2019 a 990.000 millones en 2027 en una gran red de centros de datos, clusters, redes neuronales, sistemas de refrigeración y centrales de autogeneración energética que superarán en magnitud y extensión a cualquier otra construcción jamás llevada a cabo por el ser humano. Y todo esto con un único objetivo: crear máquinas que superen la inteligencia de quienes las construyeron.
Por el camino, sin embargo, vemos cómo van saltando algunas alarmas. Durante el verano, una investigación con modelos avanzados de lenguaje (LLM) reactivó una preocupación no menor: la posibilidad de que una inteligencia artificial actúe contra las........
