El 17% de Wall Street cabe en una oblea: la digestión de la IA
En el año 2020 el sector de los semiconductores entró en un ciclo histórico. La pandemia de la covid-19 revalorizó su papel como pilar central de la sociedad digital. Los confinamientos para contener los contagios rompieron la cadena de suministros y desencadenaron un efecto dominó que ralentizó la producción de un elevado número de bienes. La irrupción y despliegue masivo de la inteligencia artificial (IA) a partir de 2023 no se entiende sin los avances de la microelectrónica. Los chips son el eje en torno al cual gira la geopolítica y el progreso, pero a costa de adquirir una capacidad disruptiva y desequilibrante sin precedentes en la economía....
Para seguir leyendo este artículo de Cinco Días necesitas una suscripción Premium de EL PAÍS
El mundo ha necesitado más chips por metro cuadrado y la industria ha crecido hasta poder suministrarlos. La capacidad mundial de producción de obleas mensuales rondaba en 2020 los 24,6 millones, según los datos de SEMI (la asociación mundial de la industria). Los planes de reforzamiento del sector lanzados por los gobiernos tras la pandemia han espoleado inversiones entre 2020 y 2026 por valor de 1,13 billones de dólares –superior al PIB de España– que han elevado la capacidad de producción hasta más de 35 millones de obleas al mes en el presente año, que........
