Una fundación que se extingue, una obra perdurable
Salvador Pérez, entrañable y respetable compañero, el gran Paladín, seudónimo que empleó en aquellos inolvidables tiempos del periodismo deportivo airelibresco, se despide con una documentada carta como presidente de la Fundación Canaria Carlos Salvador y Beatriz, los nombres de sus hijos, víctimas de trágicos accidentes de tráfico. Una fundación que ha llegado a la meta, “a pesar de la vida en contra”, como dice en su texto Pérez.
Carlos Salvador fue licenciado en Filología Hispánica, bibliotecario, escritor… Su hermana Beatriz, licenciada en Psicología, máster en Recursos Humanos, idiomas… Eran donantes de sangre y de órganos. De Carlos Salvador fueron aprovechadas diecisiete partes de su cuerpo. Con sus pulmones, por cierto, se........
