Prepotencia, antipolítica
Vivimos -sufrimos- una época de desencanto. La guerra -la enésima guerra- se va cobrando vidas y recursos. A los señores de la guerra, a los jerifaltes inescrupulosos, les da igual. Ellos son conscientes de que todos perdemos. Bueno, ellos quizá un poco menos. La humanidad se destroza a sí misma. Bombardea, estalla, cuanto menos quede, mejor. Y a este paso, quedará poco. Como que ya planean -en Gaza, por ejemplo- urbanizaciones y resorts de lujo. Para disfrutar, se permiten insertar paisajes idílicos en los reclamos promocionales. Codiciosos es un piropo. Maldita sea la barbarie.
El problema es que todas las eras del desencanto generan su propia sátira. Y entonces, cuando la confianza se erosiona, como escribía días pasados el ensayista, poeta y catedrático de Literatura por la universidad de Granada, Luis García Montero, “la........
