La externalización de la inteligencia
La ciencia ficción de finales del siglo XX pronosticaba que los humanos del futuro desarrollaríamos cabezas enormes y extremidades delgadas. Esa visión, tan recurrente en novelas y películas de la época, estaba basada en la idea de que nuestra evolución iría de la mano del aumento de nuestra capacidad cerebral, donde la tecnología nos haría pensar más, resolver problemas complejos y procesar información a niveles que hoy solo podemos imaginar. Se pensaba que, a medida que la sociedad avanzara, nuestras herramientas cognitivas nos obligarían a desarrollar un cerebro más grande y eficiente, mientras que el cuerpo, relegado a tareas físicas simples y rutinarias, se volvería más ligero, fino, casi frágil. La fantasía de la literatura de aquella era, en esencia, una utopía intelectual donde la mente humana dominaría la realidad, la manipularía, la reorganizaría, y donde los avances tecnológicos nos obligarían a ser seres más inteligentes, más........
