La realidad en una calle compostelana, al atardecer
Era una tienda que mi padre diría de ropa hippy, escondida en los empedrados de Santiago, cerca, puede ser, de la calle que tuvieron que cerrar por haberse cometido un sacrilegio, o profanación. Hay cosas que solo ocurren en ciudades muy pías.
Por eso casi siempre hubo un cardenal, y aquella tienda: su nombre empezaba por una X gallega, China lo recordará pues eran amigas. Aquella tienda suponía una de las categorías de lo mítico. Con los años, casi todo se empapó de esa categoría sin la exclusividad del origen, cosas del ahora. Así nadie le hace caso a la asamblea general de las Naciones Unidas, por ejemplo. ¿A qué le hacemos caso? A........
